Greenpeace busca evitar la destrucción de los últimos bosques autóctonos.
Miembros de la asociación en una conferencia en Resistencia, capital de la provincia de Chaco, alertaron sobre las consecuencias de la incontrolable extensión agrícola-ganadera sobre los bosques argentinos.El informe transmite la necesidad de que se cumplan en forma urgente los planes de ordenamiento territorial que contempla la ley de protección de Bosques Nativos.
Ya se sabe en forma positiva que el desmonte indiscriminado produce daños irreparables. La zona más castigada es, nada más y nada menos, la segunda región boscosa de América luego del Amazonas, suele llamársela el Gran Chaco Americano y comprende las localidades de Formosa, Chaco, Jujuy, Salta, La Rioja y Tucumán.
El cultivo de soja exportada a precio dólar al extranjero y la ambición de muchos de exportar cada vez más constituye la principal causa de la imparable destrucción de los bosques. Es preciso aclarar que no se busca impedir el cultivo, sino que se realice en forma controlada.
En primer lugar se debe cumplir, como la ley lo estipula, el cese temporario de los desmontes hasta que se realicen las pericias de ordenamiento territorial de las zonas boscosas por personas académicamente capacitadas y por campesinos u aborígenes que las habitan. Luego estos informes deberán ser presentados y aprobados por la legislatura de cada provincia.
Fuente e Imagen: Greenpeace
el 04-05-2008
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