Los rescatados de Chaitén

Este va a ser mi último artículo en este blog, aunque guardo la esperanza de volver a escribir para todos los lectores que al dejar un comentario han hecho que no me sienta tan sola en esta carrera contra el menosprecio por aquellos que no tienen voz y la consecuente destrucción de nuestro planeta, que no es más que una eutanasia colectiva.
Uno de mis primeros artículos fue sobre una causa a la que me había unido, sólo moralmente ya que la base del conflicto se encontraba detrás de la cordillera en el país vecino de Chile, un volcán amenazada con hacer erupción y el gobierno no dejaba que las mascotas fueran rescatadas.
El título era “100 mascotas fueron rescatadas de Chaitén y ¿las restantes qué”. Puedo decir con un inmenso orgullo, que el rescate de los que sobrevivieron, fue realizado por un grupo de personas comunes, con ganas de ayudar, la organización CEFU y gente que se vinculó con el operativo desde varias latitudes por medio de una red social.
Este equipo coordinado por la guerrera Carolina Ahumada logró recaudar los fondos para llegar a esa zona luego de un año, dando cátedra de que el olvido no debe existir.
Uno de los primeros perros olvidados con los que ella se encontró, la recibió con mirada agradecida, tenía una pata delantera destrozada, que había que amputar. Bautizado Zunquito se convirtió en un símbolo de la odisea.
Este luego de ser operado fue adoptado y enviado con su nueva familia hacia Estados Unidos. Hoy me enteré de que no sólo lo aman, sino que debido a su gran inteligencia, será un perro de zooterapia para niños discapacitados. En el pasado lo ayudaron, en el presente recíprocamente él ayudará a otros.
La vida no deja de ser un gran círculo, no sean indiferentes ante el sufrimiento humano o animal, colaboren aunque piensen que es poco, no dejen de ayudar por no sufrir al tener que ver realidades que suelen ser terribles, no olviden, no permitan que el mundo frívolo en el que vivimos los convierta en seres fríos, insensibles y egocéntricos, transformen las diversas sensaciones que generan las injusticias en acciones positivas.
Para que podamos realmente tener conciencia ecológica debe haber primero un cambio personal y social interno. Una vez que dejemos de cuestionarnos ¿por qué hacer algo bueno por un ser vivo? Recién allí evolucionaremos y no tendremos que explicar qué es la ecología, sino que la practicaremos como si se tratara de un conocimiento innato.
Imagen: CEFU





Me da mucha alegría saber que hay buenas personas que se preocupan por ayudar, sobre todo, a los perritos abandonados. No dejemos desamparados nuestros hermanos menores que sufren el abandono. Si todos podemos ayudar con un granito de arena, podenos hacer una gran playa
POR FAVOR NO LOS ABANDONEMOS
Gracias por compartir el rescate de chaiten, gracias por ser parte de esta causa
te mando un gran abrazo
porq dices q ya no escribiras mas?
cariños, carolina ahumada