Dos hombres pueden ser encarcelados una década por defender a las ballenas

Greenpeace sigue intentado ayudar a sus dos activistas, que pueden volver a prisión debido a un crimen que no cometieron.
Todo comenzó el año pasado, cuando los activistas Junichi Sato y Toru Suzuki formaron parte de una investigación encubierta en Japon que pretendía demostrar que se estaba realizando un contrabando ilegal de carne de ballena llevado a cabo por los mismos miembros del grupo ballenero, que supuestamente iban a investigar a las ballenas, no sacar propio provecho.
El modus operandi de los tripulantes para contrabandear la carne era guardar las partes mas caras del animal en su equipaje personal y luego venderlas de manera ilegal, pero teniendo el visto bueno de las autoridades corruptas. Junichi y Toru fueron arrestados por la evidencia que ellos llevaron a la policía para demostrar que se estaba realizando un contrabando ilegal. La policía tomo que esa carne en vez de evidencia era un robo por parte del dúo y fueron arrestados, sin embargo ningún miembro del gobierno japonés o ballenero fue arrestado o enjuiciado, convirtiendo así a Junichi y Toru las únicas victimas de un crimen que ayudaron a revelar pero que nunca cometieron.
A pesar de que tuvieron que soportar estar encarcelados, 250 mil personas firmaron peticiones que lograron que Junichi y Toru salgan bajo fianza, sin embargo su juicio continua y pueden ser condenados a 10 años de prisión por defender a las ballenas y disgustar a varias autoridades involucradas. Para que no se lleve a cabo esta injusticia Greenpeace pide que se firme esta petición haciendo click aquí cuyo slogan es “Si defender a las ballenas es delito, no alcanzarán las cárceles para todos nosotros”.
Imagen y fuente: greenpeace





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